Ya él me hablaba de ideales, de garcetas y ángeles. Buscábamos el verde de los palmerales. Y allí el psicoanálisis poníamos a prueba, sin saber bien en que consistía y cómo repercutiría.
Recorrí la isla descalza y justo en ese momento aborrecí el pulpo y la bollería. Estropear ese momento de tal manera fue la mayor de mis tonterías.
Descrubrí hace poco vuestro blog y he de decir que me ha gustado mucho(encontré la entrada “Más allá de la decepción” y me encantó).
Enhorabuena por encontrar siempre las palabras para expresar lo que sentís.
Espero que sigais así.
Yo desde luego lo iré comprobando
Un saludo!
Muchas gracias por tus palabras!!! Las valoramos mucho ya que a veces parece que nuestras palabras se pierden en el espacio sin más, pero no es así. Muchas gracias.